Transformación
Sonó el despertador como cada mañana hace más de cinco años consecutivos pero esta vez fue diferente ,no quise tocar ese botón rojo que indica apagado y que me invita con cada melodía programada a realizar una actividad diferente en mi rutinario día ¡es increíble como la tecnología se adueña de nuestras vidas! libertad dije y seguí siendo la estrella de cine aplaudida y que firma autógrafos ,la costurera que no para de coser y mirar esos metros de tela de organza y esas miles de lentejuelas en el vestido que esa señora vendrá a buscar para lucir como la dama mejor vestida de la noche ¿o quizá ese vestido sea para la estrella de cine que firma autógrafos? otra vez ese maldito despertador ,esta vez decidí firmar el último autógrafo y levantarme ,me puse las pantuflas azules que me regaló mi vecina para mi cumpleaños ,a veces pienso que me conoce demasiado porque no sólo me calzan perfecto sino que también son de mi color favorito ¿será que estoy demostrando mucho? sin embargo no me comunico demasiado con ella ¿tendré que ser más reservada?
Miro el reloj y el tiempo que otra vez no me deja ser, entro al baño, me doy una ducha, salgo hacia la cocina como unas tostadas que encuentro sobre la mesada y salgo apurada agarro la cartera de cuero de color negro con flecos que era de mi mamá cuando era joven y que ahora se usa de nuevo, cerré la puerta de mi casa, guarde la llave en la cartera añeja y comencé a caminar hacia el trabajo mirando los ojos de cada persona a la que cruzo como queriendo encontrar en ellos sus sueños escondidos, mientras pienso ¿también apagarán el despertador cada mañana?
Marisa Alderete
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